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VERSIóN IMPRIMIBLEimprimir / 16393 lecturas / Julio 2007

TIPOS DE PERSONALIDAD. SU RELACIÓN CON EL DISTRÉS

A cada persona le afecta el estrés de una forma particular, es por eso que hay quien disfruta con determinados tipos de esfuerzo y quien prefiere correr riesgos de tipo completamente diferentes, cualquier desafío que a una persona le pueda agradar es seguro que podemos encontrar otra a la que le horrorice. Hay descritos unos modelos de respuesta ante el estrés que nos permiten identificar con cierta facilidad en cual de los tipos nos encontramos, de esa forma sabemos a que riesgos concretos nos exponemos y puede ser una motivación más para la práctica de técnicas antiestrés. Con ese objetivo pasamos a exponerlos.

Tipo A.

 Caracterizada por vivir dependiendo del distres. Todo ha de hacerse para ayer, además de ser urgente es importante que así sea, se ha de hacer rápido, el límite de tolerancia para los errores se aproxima a cero. No solo se mueve rápido, sino que come de forma apresurada, habla a toda velocidad, las semanas y los días pasan a toda prisa, y la vida se consume así como una vela azotada por el viento, el estado de alarma y la impaciencia son su ecosistema. La vida es una batalla que hay que vencer, para que unos venzan otros tienen que perder, es su filosofía, y en base a ella ha de actuar. 

El estado de alarma permanente somete al corazón a un castigo incesante, no es de extrañar que las patologías que afectan al sistema circulatorio causen estragos entre este particular grupo de población.

Tipo B

Una conducta tipo B supone un modelo de aceptación negativa, las cosas suceden, no parece que pueda hacer nada por incidir sobre los resultados de las acciones, nada de lo que se hace parece dar los resultados apetecidos, nunca cobra uno su seguro de vida. ¿Prisa para que?, de todas formas da igual, nada bueno ocurre.

Aunque goce de una salud aceptable, de un trabajo tolerable, de una casa, etc. etc. no se da cuenta, no percibe lo que tiene sino lo que le falta, no es de extrañar que ese estado de sufrimiento perpetuo lleva en ocasiones a estados depresivos, y se generen patologías de carácter degenerativo,  se provoca un envejecimiento mental y físico prematuro.

Tipo C.

Es la más escasa y la más saludable, no es lo contrario al tipo A ni al B, es diferente, tiene sus urgencias pero es paciente con ellas, sabe manejar el tiempo y cuida su cuerpo, no tiende ha hacer muchas cosas a la vez, y establece un orden de prioridades. Por lo general intenta activamente disfrutar de la vida, sabe que no es fácil pero aspira a ello, no espera que los demás lo comprendan, ayuda a otros pero no espera nada a cambio, tiene confianza en si mismo y no busca la aceptación ajena, los demás no son motivo de inseguridad en su vida, disfruta de la compañía sin sentirse coartado por ella. En resumen sabe que la vida dura un tiempo, lo aprovecha, sabe que hay sufrimientos y deleites, sufre con unos y goza con los otros, no se queda enganchado a la droga del sufrimiento como hace la mayoría, no critica, hace. Intenta vivir de forma comprometida. La salud le acompaña.

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