Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar labores analiticas y mostrarle publicidad relacionada con sus habitos de navegacion. Al continuar navegando aceptas nuestra Politica de Cookies.
 
INICIO CONTACTAR BOLETÍN COLABORA

Artículos
Prevención del estrés

Contacta
Enlaces
Colabora

Apúntate al boletín de novedades

Estás en: inicio > artículos de Prevención de riesgos laborales > PREVENCIÓN DEL ESTRÉS
VERSIóN IMPRIMIBLEimprimir / 4325 lecturas / Agosto 2007

Tensión automática, tensión consciente

Lo que los servicios de prevención enseñan es a  pasar de un automatismo de tensión a un control consciente de la acción, los servicios de prevención pretenden con la formación enseñar a pasar del control inconsciente y tenso de los movimientos a una acción sin frenazos ni aceleraciones que actúe en beneficio de nuestra salud.

No son mis músculos los que generan y acumulan tensión innecesaria, no es mi sistema nervioso el que se desgarra, no reaccionan mis órganos aisladamente, es todo mi ser el que reacciona al mundo en que se encuentra, es mi ser el que se encuentra en el mundo y frente al mundo, no son trozos de mí, soy yo mientras vivo, un todo que se relaciona y responde completamente al espacio en que me encuentro. Solo que esta reacción no es preciso que sea completamente automática como lo es en el resto de los animales, nuestra reacción no es preciso que sea inmediata como el reflejo de un espejo. Solo es precisa esta reacción automática. Cuando hay un riesgo para la conservación de la vida, solo en ese caso está justificado en el hombre el automatismo que permite una acción extraordinariamente rápida, en los demás casos y realmente para ser consciente es preciso el espacio breve de tiempo que permite inhibir o permitir una acción que así será realmente libre, humana.

El estado de alerta permanente en que viven tantas y tantas personas, tan próximo al miedo, es un estado que desgasta, envejece e inutiliza lo mejor de las personas, que favorece el predominio de las emociones negativas y que transforma la vida en una rutina de inseguridad en la que la vacilación y la duda predominan en la experiencia cotidiana.

La inmovilidad provocada por el miedo no relaja, limita, hay una inmovilidad que es apertura hacia el interior y hacia lo externo y hay una inmovilidad que es tensión, hay una acción que es movimiento hacia la vida y una acción que es represión y por tanto pone limites a la circulación de las energías de la vida, es por ello que la relación entre inmovilidad y calma no es real, ni entre tensión y acción. Se puede estar rezando en una ermita lleno de tensión o trabajando activamente en estado de calma.

Hemos de preguntarnos si el hombre es un animal sin capacidad de elección, o en caso contrario con capacidad de decidir entre diversas opciones. Si la respuesta es tan rápida que los centros racionales no tienen capacidad de explorar las diversas posibilidades, el hombre es un animal, si el raciocinio tiene alguna posibilidad es factible ser animal racional. Si además dispongo de los medios que necesito para vivir sin desasosiego además puedo ser libre.

El movimiento lento de un anciano que lucha contra sus contracturas musculares y limitaciones articulares, no tiene nada de relajado. El movimiento lento del tai Chi no tiene nada de limitado. Movimiento lento en uno y otro caso con significados distintos de restricción y  mejora según cual es el origen de cada uno.

prevencionweb.com