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VERSIóN IMPRIMIBLEimprimir / 5201 lecturas / Agosto 2007

Tensión en la musculatura, tensión en el pensamiento

Los servicios de prevención hemos de enseñar que no hay posibilidad de un pensamiento creativo, ni de un estado emocional satifactorio sin un cuerpo que tenga la posibilidad de un control voluntario de la tensión- distensión. Los servicios de prevención sabemos que hemos de empezar por el cuerpo físico que es en realidad una parte de nosotros sobre la que aún tenemos suficientes posibilidades de control para empezar a actuar, no es fácil comenzar por el control de los pensamientos, ni sobre el mundo emocional, sobretodo si no ejercemos un control consciente de la tensión muscular.

Emociones tensas, cuerpo tenso, pensamiento tenso, ¿a que tipo de movimiento y de acción en el mundo darán lugar?, es inevitable, sin posibilidad de elección, más tensión. Es por ello que la relajación es la clave de este enredo, porque solo ella puede poner la cuña que agriete la tensión y la disuelva sin destruir nada, sin eliminar nada, simplemente aflojando, soltando. El estado de calma que produce la relajación se percibe en primer lugar como una calma física es después cuando poco a poco se da uno cuenta de que esa calma penetra el pensamiento y lo vuelve claro, la emoción y se transforma en paz, poco a poco, sin más. La relajación permite esa décima de segundo en que la racionalidad puede formar parte del proceso, la observación de lo que sucede puede ocurrir en ese corto espacio de tiempo que todo lo transforma.
Quizás lo más difícil de entender o de transmitir sea la inmensa cantidad de estados desiguales de tensión o de relajación posibles, y la existencia de niveles de conciencia que tienen relación con estos estados. Y aún más la posibilidad de llegar a elegir en que estado de conciencia habito este cuerpo, esa posibilidad no sucederá en un estado de tensión instintiva.

Es necesario simplificar, más tensión involuntaria es más mecanicidad, más relajación voluntaria es más libertad, es ver que no solo hay un tipo de vida posible sino tantos como estados de conciencia, y cuanto más elevado es el estado de conciencia mas son las posibilidades vitales que se abren ante nosotros.

Si yo estoy tenso mi acción en el mundo es tensa, y vibro en sintonía con esta agitación, por lo tanto mi sistema nervioso estará especialmente dispuesto a percibir y mostrarme todo lo que alrededor se relaciona con mi estado, tensión pues lo que siento, lo que observo es tensión.

Tengo garantizada una orientación involuntaria hacia la tensión, si deseo algo diferente habrá que poner atención en ello ya que no hace falta apenas atención ni energía consciente para vivir el automatismo permanente, sin embargo si hace falta atención y energía consciente para salir de él. Tal como soy en mi mundo  interior así es mi mundo exterior, la corriente se orienta a transformar el mundo externo, sin embargo puedo entender que es el cambio interior el que precede al cambio externo. Es por ello que el trabajo de relajación no se realiza con la memoria, ni es para solucionar este o aquel problema en concreto, ni siquiera hemos de relacionarlo con este o aquel cambio sucedido, la relajación es una experiencia intensa y completa que se ha de vivir en el instante preciso en que sucede.

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