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VERSIóN IMPRIMIBLEimprimir / 4191 lecturas / Agosto 2007

Servicios de Prevención. Ejercicios de preparación a la relajación

En los cursos de los Servicios de prevención insistimos en la importancia de la preparación previa a la práctica de la relajación, uno de los aspectos más importantes en la calidad de la formación de los servicios de prevención en técnicas de relajación es la introducción en la relajación de una forma dulce y pausada.

Constituyen en si mismos ejercicios relajantes, aunque su objetivo es tomar conciencia de que hay unas cualidades a desarrollar para obtener una relajación más intensa, más profunda y eficaz. Pueden tener muchos nombres: ejercicios de atención, concentración, memoria, sensación, observación, en el fondo todos son variables del desarrollo de la fuerza más sutil y poderosa, tanto como olvidada y menospreciada: la atención. Sin atención no somos nada, apenas un objeto, sin atención no hay conciencia ni voluntad, por ello los ejercicios preliminares se orientan al desarrollo de esta fuerza esencial que nos ayudará siempre.

Es recomendable no comenzar por la observación de algo tan sutil como las emociones o los pensamientos, siempre deberíamos empezar siguiendo un camino ascendente en cuanto a la sutileza de las percepciones. Los ejercicios recomendamos que se hagan sentados, con los ojos abiertos y con una disposición inicial de calma y sosiego, sin procurar ni rechazar nada, continuando con los ejercicios mientras resulten gratos y abandonándolos en cualquier otra situación, podemos empezar por cinco minutos e ir avanzando hasta veinte e incluso media hora.

Ejercicio 1.- Estoy sentado frente a mi hay una serie de objetos, elijo el que tenga una apariencia mas densa, entre un objeto de metal o un mineral elijo el mineral, y simplemente mi atención se posa en él, no hago nada simplemente lo observo, no lo juzgo, no lo deseo, no lo rechazo, lo observo atentamente, una y otra vez todos los detalles son observados, su forma, su color, tamaño....etc. etc. ..Cuando pasa el tiempo acordado finalizo el ejercicio.

Ejercicio 2.- Observo un objeto inmóvil, puede ser una planta u otro similar, permanezco con la atención en cada detalle de color, forma, sombras, altura, volumen, tomo conciencia de las partes y del todo, me doy cuenta que hay un algo más que en el mineral. Tomo conciencia plena de la observación y me mantengo en ella el tiempo especificado, no tomo ni rechazo nada, observo. Cuando pasa el tiempo acordado finalizo el ejercicio.

Ejercicio 3.- Observo con atención una flor, una sola y con toda mi atención permanezco en ella, contemplo su colorido, sus bordes, su forma, cada detalle, sin tomar ni rechazar nada, soy un observador que se fija atentamente en la realidad de esa flor en concreto, cuando finaliza el tiempo acordado el ejercicio acaba.

Ejercicio 4.- Cierro lo ojos y presto atención a mi respiración, toda la atención se encuentra en el proceso de respirar y en sus sensaciones, no modifico para nada mi respiración, simplemente observo como respiro sin modificar para nada la forma de respirar, tomo aire y echo aire, simplemente sin más, con toda mi atención centrada en el proceso de respirar, soy un observador que mira mi respiración como observaría la llama de una vela, sin identificarse con ella, sin juzgar, simplemente observo y cuando se alcanza el tiempo fijado, finalizo el ejercicio.

Ejercicio 5.- Comenzamos como en el ejercicio cuatro, y cuando percibo que la respiración produce un cierto estado de calma en mi interior dirijo mi atención al brazo derecho, sin más instrucciones,   la atención permanece en la observación del brazo derecho, no juzgo nada, simplemente permanezco sintiendo el brazo derecho, quizás pueda sentir el peso, picor, calor, observo simplemente, mi atención permanece en el brazo como lo hizo con la flor, observo y siento, cuando el tiempo establecido llega finaliza el ejercicio tomando conciencia de mis sensaciones en ese instante.

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